!Tas dejao!
Esta semana recibí un mail en el cual me pedían que hablara a favor del que deja. Porque en artículos pasados hablé de aquel al que se le cortan las alas en una relación, pero pinté al que deja al otro como un malvado.
Reflexioné y la verdad es que a todos nos han dejado y que todos, en algún momento de la vida, hemos dejado llorando a alguien. La cuestión es que terminar una relación no es tarea sencilla. Seamos sinceros ¿Cómo decirle a alguien hasta aquí te trajo el río sin herirlo? Sumamente difícil.
Porque a uno se le acaba el querer y comienza a pensar. ¿Y ahora que le digo yo a este ser pa acabar con esto sin terminar como el malvado? Y ahí mismo comienza cristo a padecer. Ay papaaaaaa.
Si le digo: Vamos a darnos un tiempo sabrá inmediatamente que lo que quiero es dejar morir de mengua esto y comenzará a llorar. Y no hay nada más pavoso que ver a alguien con los ojos aguados.
En cambio si se me antoja decir: La verdad es que necesito espacio, comprenderá que el espacio que quiero es pa salir corriendo y no verle la cara más nunquita. Y seguro me mete el pie pa que me caiga y me rompa los dientes.
Podría decirle: es que ya nada es igual, pero sabrá inmediatamente que "lo diferente" me escribe mensajes de textos que me alegran la mirada y puede ser que me reviente el celular contra la pared.
Quizá si digo: es que, es que ya no es lo mismo, me parece de un pavoso usar clichés de adolescentes. Eso como que me condenará a la séptima paila del infierno por cursi y pasado(a) de moda.
Pensé mucho todo el asunto y la verdad es que como terminar con alguien es sumamente difícil, lo mejor es decirle: Mija(o), vengo a decirte que tas deja(o). Y no hay derecho a pataleo. A llorar a su casa… duro y cruel, pero total, igual nos odiarán toda la vida y nos hablaran mal con sus amigos, que al menos lo hagan con gusto.
Publicar un comentario